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Ultima modificación: Domingo, Junio 15, 2003 . 
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3. ¿qué tiene que ver todo esto con las preguntas sobre el capullo y el orgasmo?

 

—Bueno —deberías recordarme ahora—, y ¿qué tiene que ver todo esto con las preguntas sobre el capullo y el orgasmo?

—Nada —podría contestar, pero temo que no es cierto.

Frente a la pregunta de por qué tu capullo se ubica fuera de tu crisol creo que hay una sola respuesta, la obvia, para que esté —entre otras cosas— al alcance de tu mano, en sentido literal.

Y aquí hay que hacer unas consideraciones. Tu capullo tiene [al igual que la punta de tus pechos] al menos tres comportamientos o posiciones definidas:

  • la primera, en estado de reposo o en desuso, no confundir con estado normal;
  • en la segunda, turgente y encendido [erecto], en la que responde placenteramente a todo tipo de estímulos indirectos o circundantes, como la frotación o contracción de tus muslos, por ejemplo, y justificando el que quede entre ellos, precisamente, con la posibilidad de ser continuamente estimulado y dándote, como mujer, una característica de sensualidad —facultad "crisálida"*— imposible e incomprensible para nosotros los hombres:
Facultad Crisalida *Ver "Anexo I: Crisálida"

 1."Regalonear" se usa ampliamente por "mimar".

2. auto( )lación:
— auto(estimu)lación
— auto(re)lación
— auto(manipu)lación.

 

  • y en la tercera, escondido y protegido por su cubierta de piel [por la areola en el caso de tus pezones], en la que es capaz de responder con placer a estímulos directos, más torpes o rudos que en el caso anterior —desencadenando él o los orgasmos— en estado adecuado para ser estimulado por "otros", y entendiéndose con esto que en el segundo estado es más receptivo a tu propio "regaloneo"1 o a la "auto()lación"2.

¿Y del orgasmo? Sabemos de él, en primer lugar, que en nosotros, los hombres, es causa y participe de la eyaculación —expulsión— del semen.

Segundo, que por sus efectos en la morfología y química de tu crisol tiene consecuencias muchas veces anticonceptivas. Esto complica tu idea de que su obtención sea el fin ideal de una cópula con meta reproductiva, a no ser de que lo pretendas como un selector natural de espermios: les dificulta seriamente la vía.

Tercero, que es un proceso global que involucra todo tu cuerpo, poniendo en acción los mismos mecanismos que participan en el trabajo de parto y que ayuda a conservar tu musculatura en buenas condiciones para ello.

Cuarto, que su acción mayoritariamente descongestiva es lo que entendemos como placer; y:

Quinto, que tiene un efecto eyaculatorio sobre tu flujo menstrual: hay muchas de ustedes que creen que su orgasmo se acompaña de una expulsión de líquido, lo que es estrictamente cierto durante el período.

Y otra consideración:

Tu flujo menstrual, originado en el tejido epiteleal depositado sobre la pared uterina y que se licúa por lisis en el interior de tu crisol, contiene todos los nutrientes necesarios para la alimentación del óvulo fecundado, y en el momento de su expulsión, como consecuencias de hemorragias intermitentes de sangre arterial fresca, no está ni podrido, ni es venenoso, ni nada por el estilo. Habría que estudiar la posible presencia en él de las vitaminas liposolubles que el ser humano requiere para sobrevivir [como también la posible presencia de anticoagulantes. Al menos sabemos que carece de algunos de los coagulantes…].

Es decir que tu orgasmo aunque probablemente no reduzca el número de días de tu período, si reduciría la frecuencia de tus sangramientos durante esos días. 

  • Queda de todas maneras la incógnita sobre cómo habría sido tu menstruación bajo circunstancias absolutamente naturales. Sabemos que la cantidad de ella depende esencialmente del nivel de grasa presente en tu cuerpo, lo que daría dos casos completamente diferentes si tú, en estado natural, fueras herbívora u omnívora. En el primer caso tenderías a un sangramiento sustancialmente menor que en el segundo: la menstruación como la conocemos hoy en día.

En consecuencia, la ubicación anatómica de tu capullo te permite la obtención de orgasmos por tus propios medios, "regaloneándote", o con la participación de otros "regalándote", que al facilitar así la limpieza o la menstruofagia, habría reducido sustancialmente tu riesgo en medios salvajes frente a depredadores, manteniéndote entretenida y entrenada para dar a luz y reduciendo además la posibilidad de continuos embarazos.

 

3. —Puchas —dice la Gloria— que ganas de acostarme con el Pepe —y éste no está, entonces va y se produce un orgasmo.

Y aquí hay que diferenciar, entre lo que se entiende normalmente por masturbación en el sentido fálico, en la que o hay una sustitución de la cópula3 o hay, como en nuestro caso masculino, una renovación de los espermios no utilizados —situaciones que buscan un desahogo—, con la "auto()lación" femenina o el "regalonearte"4.

4. Este término lo derivo de regalar, palabra que tiene dos acepciones, la primera, común, es "dar a uno graciosamente una cosa, halagar, acariciar, recrear o deleitar", y la segunda es "derretir, salir el líquido lentamente y goteando, chorrear".

En este caso no hay una sustitución como en la masturbación sino que el "regalonearte" involucra tanto un aseo como una exploración o reencuentro, y un obsequio, para sí o para otro —estética del regaloneo— que puede ser visual o sensorial o simplemente real, como en el caso primitivo, y que no implica en ningún caso el fin del erotismo5.

5. Las mujeres no tienen un período refractario [de rechazo] postorgásmico como nosotros, los hombres, después de la eyaculación.

 

Con esta estética del regaloneo me refiero a que entre ustedes no sólo hay una exacerbación de actos y posturas "auto()lativas" —las formas de sentarse y cerrar las piernas, de contornearse al caminar, de poner las manos entre los muslos o de estirarse en los cambios de posturas, y muchas más, todas manifestaciones exteriores del ser "crisálida"— sino que han asimilado la sensualidad a este tipo de demostraciones. Por otro lado, si tú ves las actuales revistas de desnudos femeninos, como Play Boy, Penthouse, Velvet verás que la mayoría de las fotos hacen referencia a este tipo de situación, al regalonearse, en desmedro de las que podrían explotar poses de incitación a la cópulaIr arriba

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