[de "Tótem y Tabú"]
Ahora bien, por lo que sabemos de las prohibiciones obsesivas podemos reconstruir la historia del tabú en la forma que sigue: Los tabúes serían prohibiciones antiquísimas impuestas desde el "exterior" (¿Dios...?), a una generación de hombres primitivos, a los que fueron, quizás, inculcadas por una generación anterior. Estas prohibiciones recayeron sobre actividades a cuya realización tendía intensamente el individuo y se mantuvieron luego, de generación en generación, quizás únicamente por medio de la tradición transmitida por la autoridad paterna y social. Pero también puede suponerse que se "organizaron" en una generación posterior, como una parte de la propiedad psíquica heredada el tabú es una prohibición muy antigua, impuesta desde el exterior [una autoridad] y dirigida contra los deseos más intensos del hombre. La tendencia a transgredirla persiste en lo inconsciente. Los hombres que obedecen al tabú observan una actitud ambivalente con respecto a aquello que es tabú. La fuerza mágica atribuida al tabú se reduce a su poder de inducir al hombre en tentación, se comporta como un contagio porque el ejemplo siempre es contagioso y porque el deseo prohibido se desplaza en el inconsciente sobre otros objetos. La expiación de la violación de un tabú, por renunciamiento, prueba que es un renunciamiento lo que constituye la base del tabú. Los postulados son del todo interesantes, pero
merecen algunos comentarios
Los veremos más adelante...
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