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Volver a 1. Introducción

Ir al inicioSi analizas y estudias tus sueños descubrirás que son en alto grado absurdos y que en la mayoría de los casos no tienen ninguna conexión con la realidad, sobre todo las pesadillas, al punto que al despertar, si los recuerdas, los vas a considerar como un fenómeno agradable o no, de todas maneras extraño pero sin ninguna importancia del todo.

¿No te parece raro que frente a un fenómeno tan "especial" no te preguntes más seriamente qué significa o su porqué? [—No —podrías contestar—, no me parece raro.]

Pero digamos que has soñado algo y, a modo de ejemplo, en ese sueño estaban tu mamá o tu marido o cualquier otra persona conocida y digamos también que había alguien muy malo pero muy malo, de esos que aterran. Es decir, un sueño con entes conocidos y desconocidos.

Los primeros te parecerán muy naturales porque son iguales a los de la realidad pero los segundos ¿de dónde salieron? No los habías visto nunca ni nunca los habías imaginado: los soñaste, surgieron y son un producto de tu inconsciente, así no más.

Y aquí hay una cuestión en la que estás terriblemente equivocada. En tu sueño no estaba ni tu mamá ni tu marido ni nadie conocido, lo que había eran partes de ti interpretando los roles que ellos son en ti: formas tuyas de ser. Ellos en la realidad dormían muy bien otros sueños mientras tú soñabas tan vívidamente con ellos.

Y en ese sueño los entes conocidos de los desconocidos no se diferencian* en nada, son "fuerzas" que te conforman, inconscientes, que viven en ti, propias e intransferibles que estructuran desde atrás tu ser consciente: así como los ojos no pueden "verse viendo", son ciegos a sí mismos, la conciencia no es "consciente" de sí, se es inconsciente, con la diferencia de que los ojos son un órgano de percepción y tu inconsciente es la totalidad de tu yo que percibe más todo aquello que tu consciente o no puede aceptar o manejar sin entrar en conflicto y debe ser "reprimido", o que no puede asimilar por estar fuera de tus mecanismos de comprensión [mecanismos como el lenguaje, por ejemplo].

*Es mi impresión y esto puede ser una vivencia exclusivamente personal, que los sueños tienden a producirse en dos niveles diferentes de la psiquis y me atrevería a decir que son niveles temporales (dimensiones). Un nivel profundo y anterior en el tiempo onírico, que involucra todo el ser donde nunca las fuerzas son reconocibles con elementos de lo cotidiano y otro nivel, superior y posterior —un eco—, donde se produce una traducción de las fuerzas profundas a elementos reconocibles de lo cotidiano. Creo que si no fuera por este paso de traducción de las fuerzas de un sueño, éste, normalmente, no podría ser recordado: se perdería.

Pero así como los ojos te los puedes "ver viendo" en un espejo. El inconsciente también puedes verlo reflejado y de alguna manera su propio espejo sería el sueño: no nos olvidemos que durante el estado de vigilia sólo una parte del cerebro está activa en cambio durante la actividad onírica, casi la totalidad** del cerebro lo está.

**El valor terapéutico del sueño, que podría ser un mecanismo para borrar —desocupar— trozos de memoria, cuando se recuerda y no se olvida, está en la forma como se expresa más que en su contenido.

Y he aquí lo que importa. De la misma manera que los ojos se "ven viendo" invertidos de izquierda a derecha en el espejo, creemos que el inconsciente "toma conciencia" de sí durante el sueño en forma totalmente invertida, opuesta. Aunque en la realidad diaria tú en parte eres el efecto [reacción] de tu marido o tu mamá o las cosas que conoces… su imagen onírica aparece como la causa —la parte de ellos que te afecta a ti, no su totalidad— y que puede ser a su vez una suma y una superposición de causas, un reflejo distorsionado, que tiene valor como partes de ti pero que a ellos no los califica en la realidad.

Claro que si todo esto fuera solamente así no habría ningún problema pero tu sector inconsciente tiene "poder" sobre tu consciente, o más bien digamos que éste es un subdepartamento del otro y en cierto grado lo obedece sin preguntar porqué, resultando en que muchos de tus comportamientos sin mayor explicación lógica y que te parecen perfectamente normales son dominados por este sector de tu ser...

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