|
|||
|
6: Seis.
Muchachas vírgenes:
|
Y hemos hablado de muchachas vírgenes. Muchachas en ese curioso estado de limpieza, de intachabilidad. La virginidad como estado de pureza, de incuestionamiento, de falta de morbosidad, es obviamente un estado ideal. Pero que ella dependa de una membrana, aunque su dueña haya practicado, por lucro y hasta el cansancio, el sexo oral, es algo que también debería llamar tu atención . En Africa es sumamente común al menos, lo era el autorizar y motivar a los jóvenes a tener una activa vida sensual. De hecho, contiguos a los innumerables pueblos que practican la "circuncisión femenina", están también los "amigos del capullo", que propugnan la estimulación continua de éste y de los pétalos, cosa de que aumenten su tamaño. Ellos también creen que aumenta su sensibilidad, lo que parece no ser exacto ya que el aumento de tamaño no produce más terminales nerviosos. [Sin embargo, este crecimiento sí permitiría una mayor facilidad de estimulación indirecta, una facultad Crisálida más desarrollada ] Entre los Azandes era una institución "la cabaña de los jóvenes" donde vivían algunos muchachos y podían ir los demás junto a las muchachas cuantas veces querían: estaba todo permitido, menos la penetración, que estaba reservada a la primera noche nupcial, en las que algunos testigos observaban la primera cópula y buscaban, después, en el falo del novio restos del himen. Si estos no eran encontrados, la novia se veía enfrentada a un grave desprestigio y la fiesta se daba por terminada pero el novio no tenía derecho a rechazarla. En cambio, si eran encontrados me imagino que se darían por satisfechos con un poco de sangre, ya que encontrar trozos de la membrana es algo bastante complicado el prestigio de la muchacha se conservaba y la fiesta podía continuar por varios días. Otras tribus practicaban libremente el sexo anal y sólo prohibían la penetración vaginal incluso la prostitución es aceptada si es anal. Ellos son francos: nosotros con nuestros hijos hacemos la vista gorda mientras, ojalá, se conserve la telita y alguna razón tendremos, también. |
*Las mujeres humanas son, junto a las elefantas, las únicas hembras del reino animal que lo tienen. |
Es raro este Himen* con su propia "virginidad" pero cuya rotura con la primera penetración produce la mayoría de las veces una herida, no muy dolorosa, con el consiguiente sangramiento. Y no olvides que lo primero que hace todo animal ante una herida, propia o de un congénere, es lamerla y los humanos no somos una excepción. En este sentido creo que la naturaleza ha instaurado un sistema de preservación [supervivencia] a través de la "consumación del matri/monio" [¿de qué estaré hablando, no? Espera, ya verás.] Sabemos que la "menarca" [menarquía], tu primera menstruación, se produce poco después de finalizado el desarrollo [fisiológico, no de tamaño] de tus mamas y una vez terminado tu "estirón". Debe haber sido poco probable que un macho primitivo hubiera buscado el copular contigo mientras no hubieras desarrollado los elementos externos que te identificaran como mujer, sin que correspondieras globalmente al arquetipo visual, pero con tus pechos desarrollados y contigo aún infértil, es muy probable que ese macho, por joven que fuera, hubiera buscado cruzarse y tú también, sobre todos dados los cambios hormonales durante la pubertad que redundan normalmente en una sobrexitación erótica. [vagino/fálica]. Así se habría producido una cópula premenstrual, sin orgasmo masculino si ese macho y tú son más o menos de la misma edad los machos comenzamos a eyacular, en promedio, unos dos años después que las hembras de nuestra edad han tenido su menarca y con un primer flujo de sangre atractivo a ese joven macho, aún incapaz de orgasmo y obtener la satisfacción que pudiera distraerlo de su interés erótico por ti y tu amiga, si es que ella estaba presente. Y ese flujo muy pronto se transformará en periódico, quedando la certeza de que los sucesivos también son, de alguna manera, consecuencia de lo que causó el primero, creándoles un vínculo de "complicidad", de responsabilidad. Naturalmente habría sido la cópula la que habría producido tu primera sangre, posiblemente sin molestias y motivando muchas otras cópulas que de vez en cuando producirían nuevas hemorragias, más abundantes y definitivamente placenteras, hasta que, pronto, descubran que éstas las causa la Luna Selene o que, al menos, tienen una cierta correspondencia lunar: la luna está en tal fase, se acerca el Surco Rojo [el nektar].
Es decir que encontramos dos elementos notables: Primero, el Himen y su ruptura que incitará a los humanos púberes espontáneos o en estado natural a relacionarse por medio de la sangre, asumiendo la relación como una periódica a través de los sangramientos sucesivos, considerados como un regalo para ambos. Esto no sólo justifica el que instintivamente nos importe tanto el que "esta virginidad" se conserve hasta la persona adecuada, sino que además justifica la epistaxis infantil, que lleva a los niños a encontrar rica su sangre nasal. Y, segundo, la magia de la correspondencia lunar con los ciclos menstruales más o menos regulares, hecho insoslayable en la gran mayoría de ustedes, que habría surgido como un aviso de que debías ser acompañada, asistida y protegida: y los enamorados habrían salido a mirar la Luna y esperar su retorno. Esto es lo que habría sucedido en el caso hipotético de la película "La Laguna Azul" o en el Paraíso con Adán y Eva solos, naturales [en blanco] y sin un lenguaje oral reflexivo. Selene tiene tres ciclos visibles, dos de 27 y uno de 29 días [el más constante es una relación entre fase y ubicación en el cielo que nos da un promedio de 28], y el que más nos interesa, el de las fases, es el de 29 días, 12 horas y unos cuantos minutos. La cuestión es que esta diosa se ve nueva, o en cuarto o llena, desde unos tres días antes, lo que te da, desde el punto de vista lunar, posibilidad de adelantarte tres días o atrasarte otros tres, para no sólo llegar puntualmente a ti y a tu cita sino que para que se conserve la media regular de 29 días de promedio al año Por otro lado, un estudio en muchachas que vivían en residencias universitarias en U.S.A. comprobó que las muy amigas tenían sus ciclos menstruales sincronizados*, demostrándonos con ello que hay un cierto control interno sobre el cuando debe venir la sangre [de hecho, es muy extraño que un gran número de mujeres encarceladas suspendan o pierden su menstruación]. |
| *[Martha McClintock] | Este Matrimonio
Ideal, "monoándrico" podríamos llamarlo, es una estructura base
de la expectativas amorosas femeninas: ustedes instintivamente esperan una
respuesta vital y vitalicia del macho que las desvirga aunque no esperen
fidelidad, la posesión exclusiva, en el sentido que le da la monogamia;
pero cumplida la fase lunar el ser humano vivirá así pendiente de
las estrellas o del calendario, que es lo mismo esperarán compañía,
asistencia [complicidad], ludicidad y ayuda si la es necesaria: el Amor
en el más amplio sentido de la palabra: el Matri-monio.
Verás que el gran problema es que los seres humanos, probablemente, no necesitamos más que esto: la satisfacción amorosa, que si se obtiene otorga la felicidad e impide cualquiera otra necesidad de solución artificial: basta con el alimento y abrigo natural [con la excepción de alguna piel para abrigo o de algún abrigo de piel]. En el fondo, contigo, una caverna, pan y cebolla. Esta sola habría sido suficiente causa como para conservar un tabú en torno al misterio de la sangre y mantener a una especie humana insatisfecha, obsesionada por el cielo y la salvación no individual, sino que de la especie misma. |
|
*Interpretación psíquica de una ansiedad o fenómeno fisiológico.
|
Y así, tu necesidad atávica de compañía, juego, cuidado y asistencia de Amor, en todo el sentido de la palabra en su deseo de compartirte en lo íntimo y que no se satisface plenamente con sexo, al igual que con cualquier otra emoción* al quedar actualmente insatisfecha, arraigará paulatinamente tu desilusión y desencanto [emocional y físico], primero por el sacrificio desconocido no realizado el sacramento no consumado e imposible de consumar, sustituido sólo a medias por lo fálico y la maternidad y segundo, por la certeza intrínseca de ser aceptada como ser [individual] sólo parcialmente o en forma distorsionada [dividua]. Además, como ustedes requieren de un cuidado especial durante el período, y al haber olvidado todos que las mujeres pueden proporcionárselo en alto grado en forma autónoma, se da motivo a un consenso en torno a una supuesta inferioridad femenina, que ha quedado irrebatible desde el momento de la sustitución del ritual de la sangre que las veneraba y de su tabú, transformando al Surco Rojo en un ritual clandestino primero, e inconsciente e inaceptable después. Ustedes, a la inversa de nos(hombres) con nuestro falo, si es que no nos han enseñado que la cópula tiene que ver con la procreación, han quedado sin nada que ofrecer que no pueda, ojo, ofrecer todo el mundo*. |
| *Aunque no lo creas sabemos de algunas tribus que no habían relacionado sexo con procreación y más adelante verás un señor que hace referencia a esto. | Entonces, con la amenaza del climaterio suficiente razón como para matar [cazar] por sangre y así conservar un amor, con los constantes embarazos como consecuencia de la pérdida del orgasmo y con la sustitución de la fuente de nutrientes de origen femenino por los de origen animal que deja en nos(hombres) sólo un interés fálico por las hembras, sumado a el posible efecto del Surco Rojo en una baja tasa de crecimiento demográfico y a la autonomía digamos, económica de las hembras frente al macho en condiciones espontaneas, tenemos que se generan suficientes corrientes como para consolidar, a través de diferentes fuerzas sociales y motivos culturales, un tabú un sistema de prohibiciones que confluyen hacia un mismo origen o destino y que como tal se conserva hasta el día de hoy y que dada la forma como lo entendemos me permite definirlo como un "Vértigo": miedo y evasión instintivos ante aquello que nos parece peligrosamente atractivo y cuya proximidad nos genera una "náusea" incontrolable: la máxima expresión de la frustración.
|
|
|
Por otro lado vamos a encontrar que ustedes son las únicas hembras conocidas del reino animal que requieren de soluciones y productos extraños a sí para mantener la calidad de la piel [cutis]. Es de esta manera como una gran cantidad de ustedes requieren de una o varias aplicaciones diarias de cremas y lociones que conserven un nivel de humedad y tersura cómodo de las manos y la cara y, en menor escala, del resto del cuerpo. Salta a la vista que la piel femenina facial sufre de un envejecimiento prematuro en comparación a la piel del macho bajo las mismas condiciones. Sin duda frente a la resequedad epidérmica causada por agentes naturales, bajo circunstancias espontaneas, y dado que la mujer posee una fuente propia de lubricantes [de composición bioquímica recién en estudio], habría sido recurso obligado para ella llegar a lo que algún zoólogo extraterrestre anotaría: "la mujer humana aprovecha secreciones de su órgano reproductor para lubricar su piel y preservarla de el viento y el sol". Podrás poner el grito en el cielo que esto sí que ¡jamás! Pero si piensas en la tendencia que tenemos los seres humanos a utilizar diversas secreciones para diferentes cosas, estarás más de acuerdo con esto. Por ejemplo espontáneamente y nos parece de lo más natural utilizamos saliva que es bastante más "asquerosa" [séptica, contaminada] que la lubricación vaginal para heridas menores, picaduras o quemaduras leves, limpiarnos, arreglarnos el pelo y, lo que es peor, dar vueltas a las hojas de algún libro ajeno. Al igual sucede con la orina, es más que usual a nivel popular su uso para heridas y quemaduras mayores, muchos pueblos la usan aún como jabón o shampoo y es cierta la creencia, también popular, que el lavarse las manos con ella suaviza su piel. Estos elementos nos permiten concluir que en las mujeres la actividad de auto()lación tiene objetivos múltiples y que pueden ser simultáneos: erótico, como preparación e invitación para la cópula; orgásmico, como eyaculador del flujo menstrual o expulsor y selector de semen; y estético como productor de sustancias reparadoras de otros órganos: un autentico FDS*. |
| *[Factor de supervivencia]. | Pero hay que destacar que así como la cópula puede estar para ustedes completamente exenta de placer como lo demuestra la prostitución y muchos matrimonios [a la pechoña] especialmente fecundos en hijos y en los que la esposa nunca supo que podría existir algo llamado gratificación sexual tanto el fin orgásmico como estético de la auto()lación pueden, a su vez, estar completamente libres de voluptuosidad: estos van a cumplir otra exigencia biológica que, como cualquiera otras, tienen el placer como un incentivo pero no como una consecuencia obligada y al punto en que hay muchas de ustedes que imitan tan bien un orgasmo frente a sus maridos, que sin duda son las únicas que no saben que tuvieron uno. |
| *Que puede ser igual de inconsciente que la autoestimulación de la glándula salival que cualquiera efectúa al enfrentar una comida que a uno le parece suculenta, pero no por eso va a ser menos voluntaria. | La auto()lacion* obedece en la mujer, de esta manera, a una clara función de supervivencia al igual que la masturbación en el hombre, la que, de la misma manera que ustedes reemplazan una vez al mes el óvulo no fecundado por uno nuevo brand new, en nos(hombres) la masturbación cumpliría el mismo objetivo: el recambio de semen avejentado.
|
| *Digo protegidas no con el criterio actual de "sobreprotegidas" o mimadas, sino que en el sentido de "tener cubiertas las espaldas" [ese fulano me siguió toda la tarde]; pero con artilugios de la protección al mimo hay un paso y un paso, pasito, corto... | Los componentes
estéticos son de suma importancia en la estructura de una organización
y jerarquización social [las más bonitas siempre van de vacaciones, aunque
no tengan dinero] más elaborada o artificial: ustedes descubren a través
del espejo [que hemos descubierto] que pueden ser más atractivas que antes
y que otras y en este caso atractivas como sinónimo de deseadas
y protegidas* con las señales [inconscientes pero visibles] de su Surco
Rojo y con la posibilidad de ser más lozanas.
|