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Ultima modificación: Domingo, Julio 25, 2004 . 
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9. El Trauma Femenino <— —> Intermedio: Safo
 

10. Diez,

Las niñas y sus Muñecas

Muñeca Barbie de la colección para Coca-Cola

38. Entonces hay algunos elementos de la esencia del ritual que nos permiten proponer que:

38.1: De niña, en estado natural, púber o prepúber, espontáneamente habrías encontrado una compañera, en un proceso paulatino de sustitución a tu madre, una compañera con la que habrías tenido una relación (mutua) muy similar a la que tuviste —o te habría gustado tener— con tus muñecas, y en la que habrían realizado la una por la otra al menos todo lo que hoy requiere de la asistencia de un espejo.

Ann Estelle de Mary Englebreit—Es verdaderamente sorprendente la poca importancia que se le atribuye al juego con muñecas en las niñitas y a su contenido (nota que un mínimo porcentaje de las "Muñecas" corresponde a "machos", especímenes masculinos, un número algo mayor corresponde a guá-guás [bebes] y la inmensa mayoría corresponde a niñitas o muchachas).

No es sólo un juego, indudablemente.

Bárbara, de JesmarLo que parece en principio como una suerte de preparación a la maternidad que nos aparece como simpática y constructiva va derivando lentamente a la construcción de mundos imaginarios en los que aparecen sustitutos a las necesidades emocionales de ellas. Las amigas imaginarias, la dependencia psicológica a algunas muñecas —el no poder dormir sino están, por ejemplo— la constante repetición de rituales como el del lavado, vestido o peinado, nos demuestran que estas mujeres jóvenes están desahogando en este "juego" necesidades reales que no son simbólicas como las de sus compañeros machos que a través de los disparos, muertes, y todo tipo de juegos violentos no están haciendo más que dar salida a necesidades eróticas por un medio socialmente aceptado.

Ya a muchos padres les molesta que sus hijos hombres duerman junto a osos de peluche u otros monos semejantes, y tratan de derivarlos inmediatamente hacia derroteros más "masculinos" lo que no es más que sinónimo de violencia. En cambio nadie parece molestarse en que sus hijas incluso compartan su cama con amigas de carne y hueso mientras estas relaciones no amenacen el posible interés de las niñitas en el matrimonio o no intenten sustituir la importancia de la madre en la relación en la que la hija efectúa el rol de la "muñeca".

*¿Por qué será que esto de estar enfermo o enferma es algo superlativo?

38.2: Algún muchacho —enfermo* de cariñoso y simpático— por su capacidad de danza, teatro, altruismo y huida (por eso los jóvenes tienen la necesidad de demostrar cuán rápido huyen, corriendo a pie, caballo, moto, bicicleta o auto —y de salpicar en la piscina, una forma eficaz de atraer la atención de las pirañas), largo tiempo observado y puesto a prueba por ti y tu amiga —que lo acechan sonrientes desde una distancia cada vez menor—, será elegido por ustedes para conformar una relación triangular de juego y mutua exploración, hasta que el hacer el amor (tu desvirgación) te producirá un primer sangramiento que sentirán a su vez como precursor de los mensuales siguientes.

38.3: Estos sangramientos siguientes no sólo crean un vínculo de responsabilidad —el falo los produjo, el falo los mitiga— sino que además se avisan mágicamente a través de una correspondencia con las fases lunares.

38.4: Tu muchacho —llamémosle Linz (el nombre completo puesto por el clan es "El Lince que conoce el fin del bosque gris" pero sus amigos lo llaman simplemente Jorge)—, ansioso por acudir puntualmente a sus citas lunares, desesperado por saber cómo estás, si estás bien y a salvo —si es que no siempre está allí—, a través de sus facultades de danza y huida está capacitado para distraer y combatir a los posibles depredadores que atraídos por el olor de tu sangre intenten hacer presa de ti.

38.5: Linz te obtiene como premio por su altruismo junto a la "inmortalidad" que le da tu sangre —tu Néktar— por medio de las proteínas, quizás que efectos en las vitaminas liposolubles, los anticoagulantes, si es que los hay, y otra serie de nutrientes imposibles de obtener en el mundo vegetal. Esta inmortalidad no es más que un sentirse mejor, una mayor resistencia al sol, una mejor vista y un menor número de enfermedades: suficiente razón para ser llamado inmortal, ¿no? si los otros se mueren a cada rato de raquitismo

38.6: Los muchachos no vinculados con pares de mujeres quedarán obligados a formar parte del "grupo de hombres frontera", relacionados sexual y emocionalmente entre ellos —en secuencia de cadena— encargados de los contornos territoriales.

Parece ya bastante claro que ciertos "homosexuales" —estimados en un 15% de la población masculina— no obedecen a una circunstancia ambiental o psicológica, sino que lo son por razones estríctamente fisiológicas determinadas genéticamente; de hecho parecen tener ciertas zonas cerebrales diferentes a las del cerebro del hombre y semejantes al de la mujer, pero ésta una cuestión que está todavía en investigación.

Esto podría llevar a pensar que los frontera podrían abarcar tanto a homosexuales genéticos como a bisexuales de tipo "frontera" por razones ambientales, seducidos o por el comportamiento intrínsecamente femenino de los primeros o por haber quedado "sobrando": entre algunas tribus norteamericanas era un objeto de gran status para un guerrero —del que nadie dudaba de su masculinidad— el poder conseguir como pareja a un homosexual de "verdad", ser medio mágico, hombre y mujer al mismo tiempo, aunque normalmente vestido y reconocido como ésta última.

También a nivel popular, así como en las cárceles, sólo se entiende como homosexual al que es penetrado, el que penetra es "aún" más hombre.

Una encuesta respecto a la sexualidad masculina, muy reciente en los Estados Unidos —1993— y a la que se le ha dado gran publicidad —sobre todo por la controversia sobre el ingreso de los frontera a las fuerzas armadas— indicó que sólo el 1% de los hombres norteamericanos entre los 20 y 30 años eran homosexuales. Este resultado motivó la mayor marcha de protesta que se ha realizado en Washington: casi un millón y medio de "gays" de ambos sexos, exigiendo por sus derechos. Pero la encuesta tuvo un serio problema de método que ha tratado de ser disimulado: fue realizado a domicilio por muchachas para no sólo una entrevista cara a cara sino que además pedían identificación a los hombres encuestados y también el nombre de los familiares directos; un 30% de los hombres que se intentó entrevistar —alrededor de 3.200— se negaron a contestarla.

38.7: La relación entre tu amiga y tú queda determinada por la mutua sumisión, como consecuencia de la relación reflexiva entre las dos —ella hace, es, tu yo exterior, es tu espejo y tú dependes de ella para ser aceptada socialmente (y ella de ti)—, en cambio, con Linzi, es una relación de protección y compañerismo lúdico tanto en la alimentación como en el juego erótico: es el hombre el que las puede penetrar —y con esto entiéndase "descubrir"— produciéndoles placer aun no estando excitadas

 

Aquí, una amiga acotó un "no sé… ".

No debemos confundir el no estar excitada con estar en un estado de rechazo; lo normal es un estado intermedio, en las personas y relaciones no estresadas, de simple simpatía y complicidad.

 

y es él —Linzi— el que las protege de las y los bestias.

38.8: Esta mutua "su|misión", devoción, te permite ser [mujer] y existir (que es igual a sobrevivir) a través de depender* —recibir y llevar— de lo que tu compañera te hace físicamente. Son varios los momentos en la vida de una mujer en estado natural en que la obediencia —la fe— a su compañera es un FDS no sólo de ella, sino que de la especie. Como en el dar a luz por ejemplo: la naturaleza te habría asegurado la presencia de una matrona, tu amiga, que te conoce íntima y plenamente.

*El termino preciso sería la ya en desuso "devoverse": dedicarse, ofrecerse, entregarse.

38.9: Tu autoimagen, originalmente, habría sido tu compañera en la que tus pulsiones dirigidas al yo —a ti misma— se habrían expresado en ella, y a la inversa; casi en el sentido de si a esa muchacha primitiva —digámosle la Kim— le pica el ombligo, entonces rasca el tuyo.

39. Y esto es complejo porque este juego de identidad es un proceso de interacción que genera y determina un rol social, una actuación precisa e individual en cada una y fundamental en un medio jerarquizado estéticamente: las más bellas — y con esto entiéndase las que poseen características importantes (no sólo físicas) que la especie desearía reproducir— no sólo obtendrán un lugar de privilegio en medio del clan —ser vistas y en consecuencia protegidas— sino que además un mejor muchacho —a Linzi, ¿no?— y la simpatía o idolatría de los hombres frontera —que las toman como referencia de la belleza y femineidad— todos factores fundamentales de supervivencia tanto individual como de la especie.

Pero así como antes tú habrías adquirido tu rol a partir de estímulos externos objetivos, tanto físicos —la caricia, y el peinado lo es también— como conceptuales —la sonrisa, la admiración que se ve en la mirada—, has quedado actualmente vulnerable a la adquisición de roles más complejos como consecuencia de otros sistemas artificiales de estimulación que se infiltran en los naturales.

Por ejemplo el lenguaje —cultural y, sobre todo, moralmente prejuiciado— que actúa como un estímulo físico pero que al ser expresado no sólo porta la idea del que se expresa —tu madre o tu amiga, en este caso— sino que además todo un contenido calificatorio de origen social o colectivo. Por ejemplo, a las mujeres que se sienten atraídas por otras mujeres las llaman "lesbianas", término que contiene toda una carga peyorativa, pero también, por el contrario, un objeto tiene un contenido mucho más amplio, escultural y relacionado a su espacio —arquitectónico— antes de denominarlo silla, con lo que sólo sirve para sentarse.Ir arriba

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